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Cirugía Plástica: ¿Me opero, me quito o me pongo?

Hay mucho material y cuidados que debes de conocer antes de realizarte alguna cirugía estética para conseguir los mejores resultados posibles sin poner en riesgo tu salud

Todo esto fue presentado en la conferencia titulada “Después de los 40: ¿Me opero, me pongo o me quito?” por el Dr. Jaime Zermeño, misma que se llevó acabo en el Primer Congreso Internacional de Egresados, organizada por la Facultad de Medicina y Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

¿Qué hace un cirujano? Es más profundo de lo que imaginas

La cirugía tiene en cuenta rasgos muy personales, «vemos siluetas muy llamativas que tratamos de reproducir en otro cuerpo, somos escultores, el cuerpo de las mujeres es la materia», declaró el Dr. Zermeño. 

El tipo de cirugía que nosotros aplicamos se basa en la estética, que se percibe por los sentidos pero es una ciencia que se encarga de buscar moldear cuerpos a algo que se aprecia como bello, buscamos construir una composición armoniosa del cuerpo y que esta cree emociones estéticas.

Estas emociones son un objeto que nace de la contemplación. También logramos que haya belleza en el movimiento. Los cuerpos son bellos por su grandeza. La cirugía tiene como actores: al creador- el médico, la obra- el cuerpo de la mujer y el espectador -quien la observa.

Lo opuesto a lo bello, es lo feo y es en lo que no tenemos que caer, es la falta de armonía y «ojo» que de forma opuesta produce sensaciones desagradables. Esto también se da cuando se exagera el volumen y forma de ciertas partes del cuerpo.

El milagro de la vida es libro de escrito por el Dr. Zermeño con conceptos de la belleza y varios temas de carácter social con suma importancia, dedicado a sus hijas. La presencia, porte, esencia, autenticidad y expresión, es lo que verdaderamente hace a una mujer o a un hombre atractivo.

Expectativas, limites y tiempo

Un buen cirujano, antes de confirmar cualquier operación presenta un análisis de posibilidades. Debe de tener en cuenta la cicatrización, humectación y lo que se necesita fortalecer o no. Nosotros moldeamos cuerpos y buscamos armonizar su contorno: no cambiarlo totalmente.

Aquí es donde entra las expectativas y sus límites. La expectativas de las pacientes son muchas, todas llegan con fotos de modelos de revistas y dicen “yo quiero quedar así”.

La realidad es otra, nosotros tenemos que ver que sí podemos hacer y para que da el cuerpo de la paciente, buscando siempre que su figura se vuelva proporcional. Por ello se informa y se hace un análisis al lado del paciente de los cambios en la medida de lo posible, porque si no se le avisa de estas cosas solo venderíamos ilusiones.

Depende de facciones, cartílagos, líneas de expresión, la forma y tipo de cuerpo junto con la cicatrización y más. Cada paciente es diferente y tiene distintas expectativas y necesidades.

Hay personas que buscan rejuvenecer, reafirmarse, refrescarse  y por ello acuden a un cirujano, pero ¿qué hay de fondo en eso? y ¿de cuánto tiempo dispones?

Hay dos formas de poder ofrecer esto, ya sea solo nosotros dar una refrescada temporal a las facciones por medio de aceites y sustancias o por métodos quirúrgicos más complejos que requieren de una preparación, operación y recuperación.

Los riesgos son como en toda cirugía: Anestésicos y quirúrgicos. Cada cirugía tiene su peculiaridad. Mención especial son las medidas preventivas para la trombosis pulmonar de cualquier etiología.

Hay que dejar de fumar un mes previo en cirugías en las que se despega mucho la piel. Lo que se quiere es lograr que las pacientes se sientan bien con su cuerpo y sean estéticas, pero sobre todo cuidar su salud. Tienen que tener tiempo para  recuperarse y evitar lesiones como hematomas o sangrados haciendo que la operación se complique.

Trastorno psicológico y tipos de operaciones

El tiempo hace que el cuerpo se marchite, pero no la mente porque esta sigue con mucha capacidad; esto origina que se presente un trastorno psicológico de querer seguir siendo y sintiéndose jóvenes. Y estas mujeres, especialmente en la actualidad son las que dirigen empresas, familias; lo que las hace buscar y regresar a la incomprensible arrogancia de la juventud, de recuperar la coquetería, la fortaleza y aquel encanto que tenían en años pasados y su apariencia ya no se los permite.

¿Qué pasa con el hombre? Pues al hombre así se le educó, somos  una sociedad machista. Además de tener más seguridad sobre su cuerpo ante estigmas sociales tampoco se considera necesario, esta mal visto y denigrado el que un hombre se haga una cirugía estética.

Recuperación

El cuidado de la compresión postoperatoria es un tema muy importante.  El tiempo de recuperación en las cirugías al rostro como en cara párpados, nariz u ojeras genera una incapacidad de unos pocos días para evitar el riesgo de sangrado. En cirugías de contorno corporal el reposo puede ir de 2 a 4 semanas, dependiendo si se manejan músculos o sólo tejido adiposo y cutáneo. El proceso de cicatrizar en general lleva su análisis. El periodo inflamatorio agudo y subagudo generalmente necesita de una a tres semanas.

La remodelación de cicatriz dura varios meses valorando en un 85% un resultado a los 3 meses. Las cicatrices se cuidan del sol durante 3 meses.

Para mantener los resultados de la cirugía es necesario ejercitar la piel, fortalecerla y generar la masa muscular con el ejercicio constante.

Lo más importante de todo es ser consientes de que la cirugía no debe de aplicarse para hacer cambios radicales, ostentosos y que le quitan vista al cuerpo, sino para reafirmar lo bello que ya se tiene. Tener la cultura del cuidado de la piel y del ejercicio son una buena inversión y sobre todo cuidarse de cosas como el trastorno dismórfico corporal o dismorfofobia: Nunca se debe de abusar de la cirugía estética.

 



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