Opinión

Independientes embusteros

Durante las elecciones los candidatos independientes señalan todos los vicios, taras, corrupción y debilidades de los partidos políticos, sus funcionarios y candidatos, pero una vez que llegan al congreso, las presidencias municipales o los cabildos como regidores los vemos “calladitos y grillamente prudentes”.

Es la misma historia, pero más patética que los tradicionales partidos de oposición, que a la hora de las campañas en bola critican la corrupción, la burocracia y la incapacidad de los gobiernos, pero si ganan y les toca un hueso, sus convicciones y griterío se sumen por arte de magia ya como directores o jefes de departamento en el silencio cómplice de sus ahora colaboradores y subordinados y empiezan con la cantaleta de que, “el cambio toma tiempo”, mientras los meses y los años transcurren sin que veamos mejores gobiernos.

Hay dos clases de independientes, los que llegan disfrazados de independientes al poder, ya sea porque el PRI no lo eligió su candidato como ´El Bronco” o el que ya tenía poder fuera de los partidos como Cabada en Juárez gracias a la TV, ellos llegan con toneladas de compromisos, malos hábitos y muchas mañas, por lo que analizar porque no cumplirán sería una pérdida de tiempo y espacio.

Me refiero a los independientes de veras independientes, los que llegaron solitos y por su cuenta, que en cuanto se sientan en su curul de diputado o regidor se olvidan o fingen demencia porque el de al lado es un incompetente, mañoso y a veces corrupto militante partidista, y entonces ya no gritan como en el mitin o declaran rabioso e indignados ante los reporteros ni vociferan ante el micrófono de la entrevista.

De todos nuestros independientes que deberían señalar cada semana, lo mismo que denunciaron durante la campaña, sólo escuchamos el murmullo de su silencio, porque descubrieron que tienen miedo de ser y actuar como diputados y regidores independientes, se mimetizan (copian) con sus nefastos grillos compañeros del color que se nos ocurra.

Esas y esos independientes que hoy en Chihuahua guardan y guardarán silencio hasta la próxima elección, en el mejor de los casos se engañaron a si mismos o de plano también son unos (as) cínicos (as) y vividores (as), peores que un demagogo militante partidista con hueso, porque carecen de los calzoncitos para ser y actuar como independientes.



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