Economía

Panadería Rocío, un lugar para la tradición y la comunidad, ¿la conoces?

«La familia es el negocio, el negocio es la familia. Nuestra educación hace que esto funcione»: José Ortiz

La Panadería Rocío es un restaurante que se ubica en el Centro Histórico de la capital, en la calle Ignacio Allende #107. Y tiene una propuesta nueva para sus clientes, pues les involucra en el proceso de elaboración de pizzas, sigue la tradición y tiene una gran historia para contar.


Pizza cobadonga.

En este lugar, que abrió hace poco más de 8 meses, podrás encontrar variedad de pizzas horneadas en un horno de ladrillo y barro, ensaladas, papas gajo, así como refrescos, café, frappés, tés, postres y chocolate, y, por su puesto, delicioso pan. Todo a precios de entre 40 y 80 pesos. Mientras esperas tu comida, puedes mirar cómo la preparan, pues uno de los intereses de José, Jennifer y Betty es que puedas involucrarte en el proceso como cliente.

Entre las variedades de pizza encuentras la tradicional, hawaiana, cobadonga y la especialidad. Cada pizza tiene 4 rebanadas. Además puedes encontrar pan artesanal, traído desde la original Panadería de Rocío ubicada en avenida Insurgentes.

Betty cocinando.

La panadería también cuenta con una hermosa decoración, con el lugar lleno de plantas y coloridos murales. Los dibujos en los murales representan la naturaleza y llevan un significado de que todo está hecho con amor, trabajan por la calidad y el respeto a la tradición, explicó José Ortiz, uno de los dueños del establecimiento. Inclusive hay una pequeña sección para dejar notas colgando del techo, con pequeñas frases o llevarte alguna que te guste.

Aquí también tienen venta de cactus y bonsáis. Y para este próximo mes de abril abrirán una pequeña tienda dentro de la panadería llamada «Tiendita de Velocidad: compra rápido y se feliz», donde se ofrecerán productos para skaters.

El pan es un todo que crea unión y conlleva tradición: José Ortiz

Primera bicicleta donde se comenzó a repartir pan en Chihuahua

Detrás de la barra tienen una pieza histórica: la primera bicicleta que repartió pan en Chihuahua. Y es que la familia de José Ortiz tiene un gran linaje, él pertenece a la cuarta generación de panaderos en su familia, y su abuelo abrió la primera panadería en Chihuahua en 1979.

Cobadonga, como se llama la pizza, era el nombre del pueblo de donde provenía el bisabuelo de José, ubicado en España. Él fue el primer panadero en su familia. Posteriormente, el hijo de su bisabuelo, es decir, el abuelo de José, llegó a México, después estuvo en Veracruz y Zacatecas, donde nació el papá de José.

En medio don Rogelio Ortiz, abuelo de José y segunda generación.

Estando en Zacatecas, su abuelo Rogelio y su abuela tuvieron problemas económicos por los tiempos revolucionarios, pues no había ingresos. Entonces decidieron mudarse a Chihuahua con la intención de seguir con la elaboración de pan y su abuelo abrió la primera panadería en Chihuahua.

José Ortiz nació entre harinas y horneó su primer pan a los 7 años. Comenzó a trabajar en el negocio familiar a los 16, llevando pedidos de pan. «La familia es el negocio, el negocio es la familia. Nuestra educación hace que esto funcione», apuntó José.

Actualmente José administra la Panadería Rocío, que está en la Av. Insurgentes. Este lugar sólo produce pan y lo vende, a diferencia de la que está ubicada en la calle Allende, que incluye el servicio de cafetería. En este primer local de donde es traído el pan se producen más de 300 variedades y 20 mil piezas diarias.

Respetar la tradición conlleva saber de dónde vienes…

La Panadería de Rocío

El pan es el todo, ha explicado José, une muchos elementos que te hace crear algo muy bonito para compartir con tus seres queridos. Sobre la tradición y la manera artesanal que tienen sobre la elaboración del pan, es el respeto a la tradición. Han mantenido la manera en la que hacen pan desde hace más de 100 años. Y es algo que les enorgullece, porque respetar la tradición conlleva saber de dónde vienes para saber a dónde vas.

Y es que hacer pan artesanal, sin inmiscuir procesos industrializados, es todo un arte que requiere pericia y habilidad. El pan industrial tiene una gran diferencia del artesanal, desde la utilización de ingredientes que pueden causar daños al cuerpo como el uso de queratina, gluten y harina de hueso, que es creada con los restos óseos triturados de animales del matadero.

En el menú podrás encontrar ensaladas, pizzas, postres con nieve y papa gajo, entre otros platillos.

José Ortiz y su familia sienten mucho orgullo por lo que han construido, pues tienen varias panaderías en la ciudad y tan sólo en la que él administra hay un total de 250 clientes, más que en otros establecimientos.

Respecto a la Panadería Rocío, fue abierta hace poco más de 8 meses por José Ortiz y Jennifer Ponce, esposos. Ella tuvo un papel fundamental para la apertura de este lugar, pues fue quien cimentó las bases y dio el empujón para que las cosas pasaran.

Ambos esperan seguir creciendo como negocio y poder aportarle más a las calles de Chihuahua. Y sobre todo, servir comida buena, tradicional y digna para todas las personas.

José Ortiz y Jennifer Ponce.


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