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La violencia va más allá de los golpes, moretones, marcas, cicatrices; está también en las palabras

Por Brenda Berenice de Alba Orona estudiante del Colegio de Bachilleres del Estado de Chihuahua Plantel #2. Finalista del Concurso de Ensayo Filosófico Juvenil Laureano Muñoz 2015. Participante con el pseudónimo Susan.

Este tema es tan amplio, que si tú no lo has vivido por lo menos lo has escuchado, ya sea con familiares, amigos, etc. En este tiempo y en ésta sociedad hay muchos casos de violencia, es muy raro que pasa en muchas familias, noviazgo o hasta en una simple amistad, en todos lados, incluso entre niños de kínder se da la violencia.

La violencia va más allá de los golpes, moretones, marcas, cicatrices, está también en las palabras, ¡si palabras!

Los niños más pequeños que empiezan a hablar dicen muchas groserías e insultan a los demás, esos daños no se notan físicamente, pero el corazón los siente y el autoestima también cuenta, pero eso no lo notan los jóvenes de hoy en día y actúan por impulso sin saber que lastiman a las personas, dejando una huella, eso también es  violencia.

Mi vida es un poco violenta, o quizá muy violenta, es lo que yo vivo pero no me doy cuenta, estoy segada por aquello que la sociedad me ha enseñado o hasta mis propios padres. Desde chiquita la violencia se presentó en mi familia, quizá mis padres lo hacían jugando, pero mi mentalidad era débil, aunque claro cada golpe que dio la vida, me hizo más fuerte hasta la fecha.

Las peleas de mis papas no eran fuertes, eran leves, se pelean más ahora que ya crecimos que cuando estábamos pequeños, la violencia en casa también se presentaba entre mis hermanos y yo, mis papas quizá no lo hacían por maldad ¡pero aun así es violencia!

Cuando estaba chiquita y mi mamá se enojaba, agarraba el cinto y me pegaba, o a mis hermanos, con el tiempo los golpes eran mayores, y lo único que consiguieron es que poco a poco les perdiéramos el respeto; pues los golpes ya no eran por portarnos mal, eran porque ella se enojaba con papá o con cualquier cosita leve o broma se enojaba, la amargura los invadió, al parecer se quedaron en el siglo pasado.

DSC_0095Realmente, metiéndome al tema de violencia, descubrí que la violencia en mi casa se presenta demasiado, tanto entre yo y mis hermanos y con todos, nos llevamos pesado, y jugamos pero al igual eso es violencia porque nos dejamos marcas en la piel, como moretones o así.

También me he fijado que entre mi mamá y yo, entre mi mamá y mis hermanos, hay juegos extremos donde usamos violencia, usamos palabras que dañan o dejan marca en el corazón o simplemente la autoestima se baja. Aunque en ese momento parece que a mi mamá o hermanos no les importa, lo disimulan pero cuando están solos se decaen, recuerdan todo lo que han pasado por la vida, la violencia lastima al receptor de esto ya sea con golpes o palabras.

Otras ocasiones he presenciado violencia en el lugar donde estudio, no solo hacia mi o jugando conmigo, también con otros compañeros, a los novatos que les hacen “bullying”. He presenciado que mis amigos se llevan pesado conmigo y quizá yo también con ellos; sé que está mal. Una vez el filósofo Jean-Jacques Rousseau dijo: “el hombre nace libre, pero en todas partes se encuentra encadenado”, la sociedad está creando al hombre, lo está convirtiendo en un “animal” por decirlo así.

Entre amistades también se hacen acciones violentas, ya que con las “malas” palabras que se dicen tanto hombres como mujeres eso también es violencia ya que podría causarles bajo autoestima y eso lo podrían hacer a cualquier persona.

Un tiempo yo me daba cuenta de que estaba actuando con violencia en mi familia y con mis amigos, dentro de mi familia era más frecuentemente con mi hermana mayor y antes eran peleas por cualquier cosa; porque no recogía un zapato o porque no quería limpiar un mueble o algo así y esas peleas a veces llegaban a los golpes y nos dejábamos de hablar por un tiempo y cuando nos hablamos era nada más para pelearnos y cosas así y con mis hermanos menores pues era un poco más leve porque nada mas no me hacían caso a algo que les mandaba a hacer y les pegaba ya sea una nalgada o hasta un golpe donde callera y ya en ese momento entraba mi madre a pegarme a mí y a gritarme por haberles pegado y por discutir con ella me castigaba de no salir, quitarme el celular, o ya no ir a jugar futbol.

Un día mi padre había llegado del trabajo y como cumplía años lo felicitamos, él tenía un partido de futbol, que es lo que más le gusta hacer desde que tiene memoria, sin embargo, al integrarse el alcohol al festejo se presentó un problema de violencia fuerte que terminó con mis padres y un tío peleando, mis hermanos llorando en su cuarto y yo viendo todo desde adentro llorando. Después de un rato que todo terminó mi hermana y mi mamá se fueron de la casa y mi papá se quedó con nosotros volvieron al día siguiente pero no se hablaban.

Mis papas después de esto que pasó dejaron de beber y gracias a Dios todo se pudo arreglar pero el daño ya estaba hecho, tal vez no lo saben pero con esas acciones pudieron haberles causado un daño psicológico a mis hermanos y tal vez ellos lo podrán hacer con sus amigos o con nosotras o más en delante que ya tengan sus vidas formadas.

Y para terminar con la violencia ya sea familiar, con amigos, o con tu novio primero necesita romper con ese ciclo darte cuenta de que lo estás pasando, la solución está en alejarse de todas esas personas que nos causan daño, y con tu familia, se tendría que hablar y que razonen sobre las circunstancias, porque entre familia no se puede estar tratando así.

Supongamos que mi hermanito siempre quiere agarrar un objeto peligroso. Una de las “soluciones” sería pegarle en la mano con una regla si lo vuelve a hacer después de explicarle por qué no puede tocarlo y no hace caso. Y así ocurre una y otra vez hasta que mi hermano deja de intentarlo. “Ah se solucionó el problema”.

¿Se solucionó el problema? En realidad lo que ocurre es que se creó un reflejo en donde mi hermano y su cerebro relacionan el intentar alcanzar el objeto con un golpe. En realidad no se solucionó el problema, con el tiempo mi hermano, si así lo considera siente que el beneficio es menor y el castigo ofrece más daño y deja de hacerlo. Pero en realidad el problema se transformó ya que ahora no intentará alcanzar el objeto pero tendrá inseguridades nuevas ya que no sabe el por qué, las razones. Explicar una vez no basta muchas veces.

Los niños menores de 10 años siempre han sido “metiches” con las cosas, pero la pregunta es ¿Por educarlos, es válido pegarles, en verdad se corrige un problema?

Otro ejemplo se dio una vez en casa de mi abuelita, cuando mis primas, mi hermana tomamos cosas de mi tía que estaba soltera, yo era la más grande, entonces metí cizaña a las niñas más chiquitas; les pinté las uñas mientras las medianas cuidaban que no viniera nadie, después las medianas se las pintaron y al final yo y  empezamos a jugar a las modelos con tacones y todo pero cuando mi tía nos descubrió se enojó muchísimo.

Cuando mi mama llegó nos pegaron con un cinto de piel y nos hincaron a mi hermana y a mí diciendo “no se levantarán de ahí hasta que aprendan” recuerdo que esa vez nos pegaron a todas y a mi primita le fue como en feria, pero pues de todos modos las cosas se vuelven a hacer porque la violencia no se debe utilizar.

La sociedad toma la “violencia” como algo exagerado y un juego y que cuando los hijos se portan mal y les pegan es porque se lo merecen, pero por más que se lo merezcan, no tienen por qué pegarles, porque si no todos creceremos con la mentalidad de que un simple golpe por más pequeño que sea es algo normal y más adelante el trauma será mayor; no nada más se afectarán a ellos mismos si no a las personas a su alrededor.

El tema de la violencia siempre existirá, de una u otra manera, porque siempre va estar presente en nuestra vida cotidiana, porque no faltará quien maltrarte a los animales, porque lo que hacen a ellos también es violencia, y siempre habrá machismo, siempre habrá mujeres que se creen mejor por ser madres soltera y quieren controlar a los hombres, en esta sociedad horrible no se puede esperar más, si las personas no empiezan a cambiar.

Las personas crecen con miedo, miedo a que si algo les sale mal recibirán un golpe, si se llegan a defender les pegaran o tan simplemente los gritos, las malas palabras que dañan y bajan la autoestima, pero los padres no pueden comprenderlo, quizá en un futuro sea peor o sea menos la violencia que existe, porque para cómo vamos la sociedad se deja mal influir y tienen un concepto muy equivocado sobre lo que es la VIOLENCIA



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